Material Tony Karam

Meditación de pacificación centrada en la respiración

Introducción

Comenzamos por sentarnos derechitos con nuestra espalda erguida y nuestra cabeza en equilibrio y balance.  

Colocamos a nuestra atención o recolección sobre el proceso natural de la respiración. Cualquier idea, sensación o estímulo la notamos, dejamos pasar, liberamos, no elaboramos sobre la misma y volvemos la atención al flujo natural de la respiración.

Atendemos a la esfera de las sensaciones táctiles naturalmente asociadas al proceso de la respiración comenzando por la relajación.

Fase de relajación

Recorremos a nuestro cuerpo desde la coronilla de la cabeza hasta las plantas de los pies. Donde hallemos o identifiquemos cualquier elemento o rastro de tensión o ansiedad lo relajamos. Si se nos facilita y como un medio hábil al inhalar imaginamos en nosotros penetra luz y claridad, concebimos esta se vierte sobre esos puntos de tensión y ansiedad relajándolos, desanudándolos y distendiéndoles. Esa tensión sale de nosotros como vapor de agua que se diluye o desvanece en el vacío.

Mantenemos nuestra recolección o presencia mental sobre el objeto de meditación, la respiración, mientras cultivamos una actitud de atención introspectiva dirigida hacia la emergencia de los diferentes obstáculos de dificultan y obnubilan a la práctica sobre los que aplicamos sus respectivos antídotos. De experimentar extrema ideación nos concentramos en la exhalación, la natural sensación de tranquilidad y relajación que le acompaña, de ser presas del hundimiento mental, sopor, sueño p mera pérdida de claridad nos concentramos en la inhalación, la viveza, alerta y claridad mental que esta propicia. Orientamos a nuestra mente y cuerpo hacia su estado natural: del todo relajado, libre de tensión, estable y quito y dotado de claridad, alerta y una actitud de vigilancia. Atendemos así a la respiración sin aferramiento y sin distracción.

Fase de estabilidad

Cultivamos ahora la estabilidad, ese estado mental profundamente imbuido de la continua presencia de la atención. Observamos la expansión y contracción del diafragma y el abdomen.  La natural relación presente entre ese movimiento y el de la respiración. Al inhalar observamos si el ciclo es largo o corto, profundo o superficial haciendo lo mismo con la exhalación mientras simultáneamente atendemos la mera sensación de contacto entre nuestro cuerpo con su asiento. De experimentar extrema ideación nos concentramos en la exhalación, de ser presas del hundimiento mental la inhalación.

Fase de viveza o alerta mental

Finalmente acentuemos la viveza y alerta de la atención.  Para ello observemos el ingreso y salida del aliento por la punta de las narices y el labio superior. La natural sensación de contraste en la temperatura del aliento al ingresar y escapar por las fosas nasales. Si se nos facilita y como un medio hábil la presencia de una pequeña esfera luminosa en el medio del entrecejo. De experimentar extrema ideación nos concentramos en la exhalación, de ser presas del hundimiento mental la inhalación.

Dedicatoria y conclusión

Terminemos por dedicar el mérito o potencial positivo generado a través de la práctica para que sirva y sea de beneficio a todos los seres. Para que puedan actualizar sus potenciales y trascender sus limitaciones, para que una mente altruista pueda nacer donde no ha nacido y se incremente donde ya existe, para que todos los seres puedan ser felices y dejar de sufrir y para que pronto podamos arribar al estado omnisciente y compasivo de un Buda, no tan solo en nuestro propio y particular beneficio sino también en el de los que nos rodean.


¿Quieres aprender más sobre este tema? Da clic en el enlace:

Seminario: “Liberación en la palma de tu mano”

 

JOSE GALLARDO HERNANDEZ dice:

SOY TU SEGUIDOR

%d bloggers like this:
Abrir la barra de herramientas