Buda y mi hijo
Queridos amigos, en esta ocasión quiero compartirles la bellísima historia del hijo de un compañero nuestro, espero les guste:
Hace poco, y después de buscar arduamente lo mínimo necesario, instalé un pequeño altar en mi casa. Te quiero comentar que soy el único de mi familia (incluida la familia de mi esposa) que sigo la tradición del Budadharma. En otras palabras Elías, mi hijo de 2 años, en ningún momento ha tenido (y aquí tengo que agregar, por lo menos en ésta vida…) contacto con la tradición Budista previamente, ni siquiera de mi parte. Al día siguiente, cuando el observó por primera vez la figura, se paró enfrente de ella, inmóvil, y pasado alrededor de un minuto de ponerle atención le dio su muñeco de peluche (él le dice “Tito”) y lo dejó sobre la mano de la estatua. Te comento que es un niño bastante apegado a sus cosas, y es prácticamente imposible que le suelte sus objetos o las cosas que come (dulces, papas, etc.) a alguien. Me llamó tanto la atención que tomé la foto sin que él se diera cuenta que yo estaba ahí. Cuando le pregunté que por qué le había prestado a su muñeco a Buda, me contestó literalmente “Le di Tito a Buda, porque el es muy bueno”. Por si fuera poco para llamar la atención, los días que siguieron, por absoluta voluntad propia cuando está comiendo algo, va a la mesita y le deja “montoncitos” de lo que está comiendo, papas, cereal, fruta, etc. y además le dice “Gracias Buda” (???) Te quiero comentar además que es imposible que haya visto hacerlo alguna vez, pues aún no tengo cuencos en el altar y jamás he ofrendado nada a la figura. (me da verguenza decirlo, pero ni a esa figura ni a ninguna otra, pues aún no sé como hacerlo). Realmente me dejó sorprendido…
Te mando la foto y ¡bienvenidos los comentarios!
¡Muchos saludos!
Salo





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