Ciencia Contemplativa, por Emiliana Rodríguez

On 28 octubre, 2011

Como estudiante de física, el poder explicativo de la ciencia siempre me ha maravillado. Basándose en cuidadosas observaciones y en la experimentación sobre fenómenos del mundo natural, la ciencia ha develado una vastísima gama de  mecanismos del mundo objetivo.

Sin embargo, todo este conocimiento ha sido insuficiente para resolver los problemas fundamentales que afectan al ser humano. Las guerras, la injusticia, el abuso de los recursos naturales e innumerables enfermedades psicológicas y físicas se expanden y perpetúan el sufrimiento en el mundo. En mi opinión, las valores materialistas y el consumismo, basados en una visión egocéntrica de la realidad son las causas fundamentales de estos problemas.Por esta razón considero que es imperativo que la ciencia, contemplada tanto como un método empírico de obtener conocimiento, así como una institución con autoridad indiscutible en el mundo occidental, explore nuevas maneras de enfrentar estos problemas y apoye  nuevas líneas de investigación dedicadas a la exploración del mundo subjetivo, los potenciales de la mente, las causas de sufrimiento y de la felicidad genuina.

Alan Wallace, en su libro Ciencia Contemplativa propone una línea de investigación donde los principios de la ciencia se dan la mano con métodos de tradiciones contemplativas como el budismo, para explorar los elementos esenciales de una vida significativa.  A continuación resumo los principios y objetivos que él propone para esta nueva disciplina.

  • Principios de una ciencia contemplativa

Ciencia contemplativa[1] se refiere a una nueva disciplina dirigida a la exploración empírica de tres elementos esenciales para una vida significativa: felicidad genuina, verdad y virtud.  Fiel a los principios del método científico y al origen del término contemplación, esta disciplina tendría que abordarse de manera totalmente empírica, libre de cualquier creencia o dogma.Contemplación  deriva del término latino contemplatio y corresponde a  término griego de theoria que significa revelar, clarificar, mirar y hacer manifiesta la naturaleza de la realidad. En la contemplación se descansa en el objeto de estudio, como dice  Joseph Pieper , en una percepción silenciosa de la realidad, obteniendo una forma de conocimiento a la que se llega no por pensar sino por ver.Aunque esta forma de conocimiento es distinta de lo que entendemos por conocimiento objetivo, es compatible con la ciencia y su método. El diccionario Webster’s Ninth New Collegiate Dictionary define el método científico como: “Principios y procedimientos para la búsqueda sistemática del conocimiento involucrando el reconocimiento y la formulación de un problema, la recopilación de datos a través de la observación y el experimento, y la formulación y prueba de hipótesis”.Esta definición no excluye la posibilidad de observaciones en primera persona de los fenómenos mentales y su relación con el mundo en su totalidad. Tal como el científico utiliza su conocimiento y tecnología para indagar en la naturaleza de la realidad, el contemplativo utiliza refinados estados de atención para este mismo objetivo.Una colaboración entre la ciencia, el refinamiento contemplativo de la conciencia y la investigación de las implicaciones de tales estados de conciencia pueden revolucionar explícitamente a las ciencias cognitivas e implícitamente a la ciencia natural como un todo.El siglo veinte, habiendo generado el crecimiento en el conocimiento científico más grande de la historia de la humanidad no ha traído a la sociedad ningún crecimiento comparable en ética o virtud. La sociedad moderna se ha convertido en una más conocedora y poderosa, pero no se ha vuelto más sabia o más compasiva.Actualmente, si sólo nos basamos en la física para entender nuestro lugar en la naturaleza, la existencia humana se reduce al estatus de en robot. Si sólo nos basamos en la biología, somos reducidos al estatus de un animal. La psicología contemporánea predominante se ha confinado al estudio de la mente normal y subnormal, y ha definido a la identidad humana con esas limitaciones. Por lo tanto la aproximación de la ciencia moderna para responder a las necesidades de una civilización cuyo propósito es la búsqueda de la felicidad genuina, la verdad y la virtud es incompleta, mientras que la vida contemplativa está enfocada a develarlas y cultivarlas.

  • Felicidad genuina, verdad y virtud

La felicidad genuina  dice Alan Wallacees una manera de florecer que permea y subyace a todo estado emocional, abrazando todas las vicisitudes de la vida, y distinta del “placer hedónico”, el cuál es una sensación de bienestar que surge como respuesta a estímulos placenteros[2].Por lo tanto, la felicidad genuina no se experimenta simplemente como resultado de encontrar estímulos sensoriales o intelectuales agradables. Tampoco se produce meramente por aprender a pensar de cierta manera, o por adoptar una actitud optimista, sino que es el resultado del balance mental, propio de una persona en el proceso de su desarrollo ético y espiritual, donde se cultiva  la virtud se define en función de la prioridad de nuestros valores y se basa en un firme entendimiento de la verdad.Sin embargo, hay muchas verdades que tienen muy poca relevancia para el florecimiento humano. Como señalamos anteriormente aunque el avance científico del último siglo a traído mucha luz al entendimiento de fenómenos del mundo natural. La humanidad no ha tenido un crecimiento semejante en cuanto a su habilidad para florecer y encontrar genuina felicidad. Además, claramente no hay razón para pensar que los científicos en general, son más felices que los miembros de cualquier otra profesión.Esto implica, afirma Wallace que: los tipos de verdades más relevantes para el desarrollo humano no son los más común y exitosamente explorados en la ciencia moderna. Mientras que los científicos han enfocado su atención principalmente al mundo exterior, no hay aspecto de la realidad más pertinente a la felicidad genuina que la naturaleza de la identidad humana.


[1] Este artículo es un resumen de los primeros temas abordados en el Capítulo 1 del libro de Alan WallaceContemplative Science: Where Buddhism and Neuroscience Converge (Columbia Series in Science and Religion). El texto original está disponible en:http://www.alanwallace.org/contemplativesci.pdf

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